jueves, 29 de marzo de 2012


DE "SIERRA IMATACA" A PUERTO ORDAZ

09 DE FEBRERO 2008

A la una de la tarde del 9 de febrero de 1952 se colocó la primera piedra de lo que luego se convertiría, a paso acelerado, en una de las ciudades industriales más importantes de Venezuela.




Situada en uno de los lugares más antiguos, fascinantes y valiosos del planeta tierra, el Escudo Guayanés. Su área es punto de encuentro entre el majestuoso río Orinoco y el caudaloso Caroní. Este sueño que se inició con rústicos campamentos de lonas y oficinas prefabricadas, llegó a convertirse en una de las sedes industriales de mayor importancia en el ámbito nacional e internacional. Puerto Ordaz, una ciudad que se fabricó del hierro.
La localidad nació gracias a los estudios de una empresa internacional que determinaron que la zona  poseía condiciones estratégicas que permitían transportar el mineral de hierro, desde el río Orinoco hasta los puertos de distintas partes del mundo.
Sin embargo, antes de tomar la decisión de levantar esta ciudad, se consideró la opción de transportar el hierro obtenido de la mina del “Cerro Bolívar” a través de una vía férrea hacia oriente. “Se iba a construir un ferrocarril desde la mina, con un puente ferroviario sobre el río Orinoco, a través de la meseta de Guanipa, que llegara a un puerto en Guanta en el estado Anzoátegui”, recordó Leopoldo Villalobos, cronista de Ciudad Guayana, en una entrevista realizada en el 2005.
La idea de oriente se desechó y el 9 de febrero de 1952, se fundan simultáneamente Ciudad Piar y Puerto Ordaz. El coronel Luis Felipe Llovera Páez, quien para aquel entonces era ministro de Relaciones Interiores y miembro de la Junta Militar de Gobierno, junto con Mack C. Lake, presidente de la Orinoco Mining Company y otras personalidades, colocan la primera piedra de la que posteriormente será considerada como la localidad mejor planificada de Venezuela.

Acontecimientos determinantes

Después que culminó la II Guerra Mundial en 1945, las reservas de hierro en los Estados Unidos, específicamente en el “Mesabi”, serranía de hierro ubicada en la frontera de este país y Canadá, comenzaron a disminuir, pues se había mantenido un consumo constante de minerales de alto tenor como consecuencia de los dos enfrentamientos bélicos. Esta fue la razón principal por la cual una gran compañía norteamericana, llamada United States Steel decide mandar emisarios a distintas partes del mundo en busca del escaso mineral.
La Oliver Iron Mining, una de las filiales de la United States Steel (US Steel), encargada principalmente de todo lo referente a materiales no procesados, llevaba ya un tiempo en la búsqueda de reservas de hierro que fueran comercialmente explotables y las pesquisas se dirigieron hacia zonas como Brasil, Venezuela, Honduras, Guatemala, Puerto Rico, Cuba, México y Suecia.
Aun cuando Venezuela no era el único lugar del mundo que poseía reservas de mineral de hierro, existieron razones que determinaron que la United States Steel pusiera sus ojos en una zona en particular que, para aquel entonces, había sido muy poco explorada y mandara a una de sus filiales la Oliver Iron Mining Company. En la región existían indicios de la existencia del mineral de hierro gracias a la conocida historia de Sierra Imataca, lo cual resultaba atractivo.
No obstante, según cuenta una historia, hubo un hecho en particular que terminó por convencer a Benjamín Fairless, presidente de la US Steel para ese entonces, de que Venezuela era el lugar ideal. El mismo Fairless comentó a la revista Life que un día de verano de 1945, un ingeniero geólogo graduado de la Universidad de Wisconsin llamado Mack C. Lake se presentó en su oficina con los argumentos necesarios.

Se inician las exploraciones

Lo cierto es que la Oliver Iron Mining se instaló en Ciudad Bolívar, dirigiendo sus investigaciones hacia la zona en donde hoy se encuentra Ciudad Piar. Las exploraciones se hacían por tierra utilizando los medios que se disponían y en ocasiones también por mar gracias a unas embarcaciones de la empresa que eran denominadas “spindle”.
Después de algún tiempo de exploraciones e investigaciones, gracias a un estudio hecho por medio de fotografías aéreas, el personal de la Oliver Iron Mining se dio cuenta de la existencia de una colina de aproximadamente 12 kilómetros de largo y 1 kilómetro y medio de ancho. Lo que estaban observando aquellos expertos era una impresionante montaña en donde se ubicaban los principales yacimientos de hierro en Venezuela, estaban admirando el “Cerro Bolívar”.
Una vez hecho el impresionante descubrimiento, un grupo de expertos acompañados por locales instalaron un campamento encima del cerro y el paso siguiente fue la toma de muestras para ser enviadas al campamento base en Ciudad Bolívar, en donde laboratoristas y químicos tenían la tarea de analizarlas y determinar si el mineral era comercialmente explotable.
Este descubrimiento situó a Venezuela en un lugar privilegiado, el hallazgo del “Cerro Bolívar” no fue cualquier cosa, fue un acontecimiento de tal magnitud que en la edición del 15 de febrero de 1950 del Wall Street Journal, es publicado lo siguiente: “Las montañas de hierro de Venezuela son las más altas y ricas del mundo”. El acontecimiento también fue reseñado por Saturday Evening Post, Business Week, Life, Newsweek, US News & World Report.
Cuenta el cronista de la ciudad que “en la mañana del 4 de abril de 1947, los manómetros se volvieron locos, las agujas se descontrolaron por completo, lo que el instrumento marcaba era la lectura más grande jamás registrada”.

Inicios de una ciudad

A dos años del descubrimiento del Cerro Bolívar se crea la Orinoco Mining Company (OMC), se inicia la construcción de carreteras, de una línea ferroviaria de 146 kilómetros desde la mina hasta un puerto ubicado en el río Caroní y el establecimiento simultáneo de dos comunidades mineras, Puerto Ordaz y Ciudad Piar, en el marco del “Proyecto Orinoco”.
Como Venezuela no estaba tecnológicamente preparada y tampoco contaba con los recursos técnicos y humanos para la explotación y el aprovechamiento del hierro, el Gobierno nacional, no sólo le concedió el permiso a United States Steel para el proceso de exploración, sino que también les ofreció un apoyo absoluto. El Ministerio de Fomento prestó constante cooperación y ayuda a la Oliver Iron Mining, filial de la U.S. Steel encargada de la explotación del Cerro Bolívar, y a su sucesora, la Orinoco Mining Company.
También en 1949 se comienzan a negociar los terrenos de la zona con el señor Alejandro Unceín y se inician los trabajos de reconocimiento en la zona. Posteriormente, comienzan a llegar las primeras personas de la Orinoco Mining Company y de sus contratistas, la Bechtel y la Morrison, y se comenzó el proceso de construcción de las primeras oficinas y las viviendas preliminares para algunos de los empleados.
Los primeros que se aventuraron a venir a la zona dormían debajo de unas simples carpas de lona. Según Leopoldo Villalobos cuenta que “las primeras carpas de Puerto Ordaz se instalaron donde están las áreas industriales de Ferrominera, por allá adentro, en donde se llama Punta Loma, eso estaba al desnudo, al descubierto”.
El campamento de lona era para alojar a aquellos trabajadores que se dedicaban a las labores de las primeras funciones que se iniciaron como por ejemplo el área de ingeniería y administración. La situación de las carpas cambió en cuestión de poco tiempo pues se estaban construyendo ya las barracas para alojar a los empleados de la nómina mensual de la OMC y de sus contratistas.
Posteriormente, se comenzaron a edificar las casas tipo “H”, viviendas experimentales, hechas también de material prefabricado para los jefes de la Orinoco Mining Company.

El gran día

A la una de la tarde del 9 de febrero de 1952 se coloca la primera piedra de lo que se convertiría a paso acelerado en una de las ciudades industriales más importantes de Venezuela, y singular en el continente. En la celebración estuvieron presentes grandes personalidades de la vida nacional, así como representantes de la empresa responsable de lo que estaba sucediendo, y otros invitados.
Aquel día, la Orinoco Mining Company le dio el día libre a todos los trabajadores para que pudieran asistir a tan célebre acontecimiento.
Los invitados llegaron por vía aérea a San Félix y luego fueron trasladados en el yate “Virginia” propiedad de la OMC hacia el lugar del acontecimiento. La ceremonia se inició con la colocación de la primera piedra en lo que se conoce hoy en día como el “Centro Cívico”.
Inmediatamente gran cantidad de personas provenientes de toda Venezuela, llegaron a esta tierra en busca de oportunidades de trabajo y de una mejor vida. La coincidencia del descubrimiento del “Cerro Bolívar” con el fin del la Segunda Guerra Mundial, pudo haber sido una de las razones por las cuales en la zona haya habido tanta afluencia de foráneos. Esto aunado a la política de “Puertas Abiertas” iniciada con la Junta Militar de Gobierno y fortalecida cuando Marcos Pérez Jiménez asume el poder, que le permitió a un gran número de extranjeros ver a Venezuela como su segunda patria.
El gran escritor venezolano Arturo Uslar Pietri dijo una vez: “Lo que no hicieron el oro ni los diamantes, lo va a hacer el hierro. Se está forjando en el hierro de la aventura, un poderoso centro industrial”.

Ciudad Planificada

Entre las cosas que Llovera Páez expuso en su discurso, en el acto de fundación de Puerto Ordaz, destacó el interés por evitar que en la zona ocurriera lo mismo que en los campos petroleros. “En lugar de los campamentos y de las poblaciones surgidas caprichosamente, habrán de desarrollarse ciudades como esta, en acuerdo con los planes establecidos por organismos competentes del Estado, con calles, avenidas, parques y espacios para residencias y establecimientos”.













BOMBEROS DE CARONÍ FESTEJARON SU 35° ANIVERSARIO

12 DE JULIO 2005

 Héroes recibieron jornada de celebración a pesar de las adversidades

Con sólo dos camiones cisternas y tres ambulancias, durante muchos años han tratado de cuidar

El 11 de julio de 1970, se fundó el Cuerpo de Bomberos Municipal Caroní, teniendo como comandante al teniente coronel Pedro Vargas. Este lunes los efectivos celebraron los 35 años de este servicio ciudadano, con una misa, una tertulia profesional donde compartieron experiencias y opiniones de su labor, y una gran familia cantando el cumpleaños.
"Los bomberos se han mantenido en función del voluntariado. Hay que resaltar que desde su nacimiento ha sufrido altos y bajos, y los últimos cuatro años fueron de mucho desgaste para nuestros efectivos. Actualmente, estamos en negociaciones con el Fondo Intergubernamental para la Descentralización (Fides), para la adquisición de nuevos vehículos y equipos de combate", explicó el Mayor Célido Jiménez, adjunto a la coordinación de seguridad y defensa.
Sin la presencia del alcalde, Clemente Scotto, los bomberos festejaron y se pronunciaron sobre el futuro que desean para su cuerpo. "Hay que consolidar las estaciones, las cuadras, el crecimiento y la atención al personal, la dotación de recursos, mejorar los criterios de organización y acercarnos a la comunidad a través de cursos y entrenamiento de respuesta ante emergencias". El mayor Noel Rodríguez, actual comandante del Cuerpo de Bomberos, señaló que actualmente sólo cuentan con dos unidades o camiones cisternas, y 3 ambulancias, cuando lo establecido a nivel internacional es un promedio de una cisterna por cada 100 mil habitantes, y un bombero por cada 10 mil. Sólo hay 108 efectivos en el municipio.
Vargas aseguró que observa el Cuerpo de Bomberos igual que hace 35 años, "en cuanto a que en el transcurrir del tiempo, no ha llegado un gobernante que tenga la sensibilidad humana para considerarlos como algo fundamental para cualquier sociedad. Nuestros bomberos están preparados técnicamente, pero no tienen los recursos para hacer valer su trabajo. Y no es sólo los entes gubernamentales, también es necesaria la colaboración de la comunidad".
Como punto adicional, Jiménez informó que el próximo 20 de agosto se celebrará el Día del Bombero, fecha en la que se realizará un homenaje a Vargas. "El cuartel de Unare pasará a tener su nombre. Igualmente, el cuartel de Chirica será nombrado Sargento Vidal Guárez, en honor a un efectivo que durante nueve años salvó muchas vidas, y murió lamentablemente en un accidente de tránsito". (ANR)






EL ADIÓS DE MONSEÑOR ZABALETA

03 DE JULIO 2005


Octubre de 1989
Era octubre de 1989. Dentro de poco se cumplirán 16 años de lo ocurrido aquellos días. El presidente venezolano era Carlos Andrés Pérez. El de Estados Unidos era George Bush, pero no el de ahora sino el padre. En Argentina gobernaba Carlos Menem, Mitterand en Francia, Gorbachov en la Urss. Oscar Arias en Costa Rica. Virgilio Barco en Colombia. ¿Y en Cuba? El mismo de los últimos 46 años, Fidel Castro.
Sin embargo, en la edición del 1 de octubre de Correo del Caroní es una noticia triste, ocurrida lejos pero sentida muy de cerca, la que se apropia de la primera plana.
En su pueblo natal de Leiza, en España, murió Francisco Javier Zabaleta, conocido por todos los guayaneses como Monseñor Zabaleta.
Tenía 81 años de edad y estaba retirado desde hacia algo más de un lustro.

Hizo historia con bondad y labor social
En Ciudad Guayana, hay avenidas, calles, una terminal de pasajeros y hasta un centro comercial que llevan su nombre.
No es casual, ya que su labor social, religiosa e incluso de preservación cultural fue tan intensa, amplia y perseverante que dejó huella. No en balde estuvo 25 años en Guayana del total de 58 años de sacerdocio.
Había nacido en septiembre de 1908 y llegó a Venezuela en 1953. Fue Monseñor Crisanto Mata Cova quien lo trajo a San Félix.
Vivía con suma modestia en la casa parroquial que para aquellos años estaba dentro de la propia Plaza Bolívar de San Félix.
Ejercía su apostolado social en barrios y comunidades cercanas. Y dedicaba esfuerzos a desentrañar la historia perdida de las antiguas comunidades indígenas así como de los años de la colonia. De hecho había estructurado un pequeño museo de piezas arqueológicas y fue pionero en preservar las históricas Misiones del Caroní.

"Su corazón seguirá latiendo en esta tierra"
Con esa frase, en una mancheta editorial, Correo del Caroní sentenció el sentimiento de la región ante la noticia del fallecimiento de Monseñor Zabaleta dos días antes en España.
Adicionalmente, se ofrecieron a los lectores amplias informaciones con semblanzas sobre su vida y obra y una muestra de gráficas variadas suyas.

12 DE JUNIO DE 1993: TVGUAYANA ABRE EL CORAZÓN Y LA RAZÓN DE LA REGIÓN


12 DE JUNIO 2005



Junio de 1993 es un mes cargado de eventos históricos en la política nacional. Fue el mes en que -entre otras cosas- Ramón José Velásquez fue designado presidente provisional de la República, luego que Carlos Andrés Pérez fuera enjuiciado por la Corte Suprema de Justicia, tema que trataremos en próximas fechas.
 Para Guayana, sin embargo, aquel mes de junio de hace 12 años tuvo un significado especial: abrió operaciones TVGuayana y con ella la región, su gente, sus instituciones, las organizaciones populares, sindicales, vecinales, gremiales y empresariales, adquirieron una voz propia para expresarse con ideas, palabras e imágenes.
 No era poca cosa. Hasta aquel día Guayana podía ver reflejadas sus noticias, sus eventos, sus actividades, los reclamos y protestas de su gente, las obras y realizaciones de sus gobernantes e instituciones o la creación de sus artistas tan sólo a través de Correo del Caroní y algunos otros medios de prensa escrita o mediante las emisoras de radio.
 Sin embargo, ese poderoso medio que es la televisión no reflejaba a Guayana más allá de algunas muy escasas y breves referencias uno que otro día en algún noticiero de los canales de Caracas.
 Así que la iniciativa empresarial puesta en práctica por el Dr. David Natera Febres, se basaba en la convicción que Ciudad Guayana, Ciudad Bolívar, Upata, Guasipati, Tumeremo y toda la región se merecían su propia televisora, imagen de su pueblo.

Primer programa de prueba

Fueron años de trabajo los que se requirieron para darle vida al proyecto.
 El 2 de junio, diez días antes de la fecha prevista para el arranque oficial de sus transmisiones, se decide hacer un programa de prueba.
 Quien esto redacta, que por aquellos días era parte de ese equipo, fue encargado de sacar al aire un evento deportivo, comentado desde los estudios.
 El propósito era probar "en vivo" todo lo que implica transmitir por TV. Estudios, audio, camarógrafos, iluminación, dirección, master, señal hacia fuera... en fin.
 Y así fue, poco después de las 7:30 de la noche, un 62% de los hogares de Ciudad Guayana (la señal aún no llegaba a Ciudad Bolívar ni Upata) sintonizaban el canal 12, según la medición de las compañías especializadas.
 Era tal la expectativa que se colocaron varios números de teléfono en pantalla para recibir llamadas reportando la transmisión y se tomaron más de mil mensajes.

Fútbol con todos sus ingredientes

Escogimos para esa transmisión de prueba el partido de fútbol profesional entre Minerven y Zamora del domingo anterior en el Cachamay.
 El partido había tenido trascendencia histórica. Minerven quedaba con chance de campeón y de ir a Copa Libertadores.
 Jesús Pineda como narrador y este columnista en los comentarios compartimos con directivos del equipo local, su director técnico y varios jugadores.

Doña Mercedes pulsa el botón

La tarde del 12 de junio fue la gran expectativa. Justo a las 6:00 pm Doña Mercedes de Natera Ricci, madre del Dr. David Natera Febres, acompañó al presidente de TVG y a la Dra. María Teresa Bilancieri de Natera en la apertura formal y oficial de las transmisiones.
 Pulsando el botón que en el master originaba la señal hacia afuera, TVGuayana comenzó a cumplir su misión.

Noticias y producciones de alto vuelo

De aquellos primeros tiempos se recuerda al programa estrella "TV Noticias", en el que la región se veía reflejada día a día; donde el pueblo y sus dirigentes encontraban espacio abierto para hacer conocer sus inquietudes, reclamos, anhelos y esperanzas. También muchos programas de producción sobre Guayana y Venezuela como "Segmentos", referido al área cultural, los programas juveniles como "Generación Virtual", producciones deportivas como "Todo Deportes" que aún hoy se mantienen, eventos a los que se dio cobertura amplia, incluso en vivo como el fútbol profesional, los Juegos Interempresas, el béisbol de la Liga de Verano con Tucanes, las 400 millas de Orinoco.
Los viajes al spring training de Grandes Ligas, la cobertura directa de la histórica campaña de Andrés Galarraga en Denver y Miami. La visita a Pittsburg para acompañar al entonces novato grandeliga de Ciudad Bolívar, Carlos García.
Más adelante la señal llegó a Ciudad Bolívar y parte del sur del estado.
Años después llegaría la nominación al premio internacional Emmy, algo inédito en Venezuela, en reconocimiento internacional a la gran labor de TVGuayana a favor de los niños.
Así hasta el sol de hoy, pese al artero ataque contra las instalaciones y trabajadores del canal ocurrido en la aciaga tarde del 13 de abril de 2002, hecho de violencia y destrucción que tuvo entre sus protagonistas a algunos de los políticos que -ironías de la vida- con harta frecuencia encontraban en la pantalla de TVG el lugar para expresarse libremente.










CON EL PUEBLO DE GUAYANA FESTEJARÉ MIS 40 AÑOS DE
PERIODISTA EN PUERTO ORDAZ

27 DE JUNIO 2007

Será el mismo día que nuestra joven ciudad cumplirá 46 años de fundada, el 9 de febrero de 1998.

Serenata Guayanesa y un grupo de calipso de El Callao, además de "la negrita cariñosa" y el gran "Graterolacho" figuran entre mis invitados especiales.

Cuento con suficientes amigos capaces de financiar la celebración de mis años de servicio como trabajador social y periodista de la zona del hierro.

Tomás Matos (Cronista ad hoc de Guayana)





Nos proponemos festejar mis 40 años como periodista al servicio de Guayana, los días 7, 8 y 9 de febrero, cuando se cumplen 46 años de la fundación de Puerto Ordaz, ciudad a la cual le he dedicado casi toda mi vida profesional, conjuntamente con San Félix, donde llegué en 1957, como corresponsal de El Bolivarense y luego a Puerto Ordaz, en 1967, como corresponsal-fundador de El Universal y nuevamente con El Bolivarense.
He tenido conversaciones con mis amigos de Serenata Guayanesa, con Manuel Graterol Santander "Graterolacho", mi amigo de 50 años; con Edith Salcedo "la negrita cariñosa", mi compañera de canto en Crono Radar, hace más de 40 años y pensamos hablar con un grupo de calipso de mi segundo pueblo, El Callao, para celebrar juntos este aniversario, contando con el apoyo decidido y desinteresado de un grupo de mis mejores amigos, que durante tantos años he cosechado en esta zona del hierro.
El acto será en el Centro Cívico de Puerto Ordaz, sitio donde hace seis años organicé la primera celebración del aniversario de esta ciudad, cuando cumplió sus 40 años de fundada, acto en el cual estuve acompañado por el entonces ministro de la CVG, Ing. Leopoldo Sucre Figarella, mi coterráneo de Tumeremo y por numerosos amigos de todos los pueblos de Guayana.
En esta oportunidad, he querido que un viejo amigo y coterráneo, sea la persona que les dirija la palabra para referirse a mi persona, pues considero que es uno de los que más me conoce y conoce a mi familia en Guayana. Se trata de Don Miguel Ferrer Rivas, colaborador del diario Correo del Caroní, ex juez del municipio San Félix, cuando tenía la corresponsalía frente a su tribunal y persona idónea, de gran credibilidad en esta zona, además de cronista de mi pueblo.
Considero que entre los logros más importantes que he tenido durante mis años de periodista en esta zona, están haber contribuido con monseñor Zabaleta, a la elaboración de escritos para exigir a las autoridades de entonces, todas las necesidades para un pueblo que no contaba con nada. Haber contribuido a fundar en 1958, la actual Cámara de Comercio e Industrias de Caroní, colaborando con mi experiencia de haber sido el secretario fundador de la Cámara de Comercio e Industrias de Cabimas, Edo. Zulia, en 1951. Haber fundado las Relaciones Públicas de la Guardia Nacional en la zona, primero en la compañía que existía para 1958 y luego en el Destacamento 78, en 1959, cuando fue trasladado a esta ciudad. Haber contribuido con los líderes políticos de entonces, entre ellos: Perucho Peraza, Dr. Pedro M. Casado, Dr. Antonio Quijada Mata, Sr. Luis Alberto Gruber y otros, en la divulgación de los problemas de toda índole que padecía San Félix. Luego, en 1967, haber fundado la corresponsalía de El Universal de Puerto Ordaz, haber fundado la Cámara de Industriales y Mineros de Guayana, a la cual le puse hasta el nombre; haber creado la venta de periódicos en puestos y al pregón en las dos ciudades y haber contribuido en la creación del circuito judicial para Ciudad Guayana, conjuntamente con los abogados que ejercían para la época en estas poblaciones. Por último, haber dado a conocer por más de 40 años, las crónicas de los pueblos de mi estado Bolívar y haber escrito la vida de monseñor Zabaleta, baluarte del desarrollo de nuestra zona.

La vida artística

Quedan pocos de los que pueden hablar de mi vida de cantautor. Entre ellos, Manuel Graterol Santander y Edith Salcedo. Se inició en el cine de El Perú del oro, cuando apenas contaba con diez años y finalizó en Caracas, grabando para Discomoda. Compuse y grabé 28 piezas en discos de 78 RPM y un LP con aguinaldos y joropos, entre ellos Los caminantes y La osa grabados por Serenata Guayanesa, Reina Lucero, el Carrao de Palmarito, los Caminantes del Este, Raquel González y otros. Me retiré en 1957 del canto, para ingresar al periodismo activo y durante mis años de artista, visité varios países, llevando la música venezolana con mucho orgullo de guayanés. Mis mejores momentos los pasé en RCTV con Don Víctor Saume, en el Show de los 12, cantando al lado de Tito Guizar, Carmen Delia Depiní y el Indio Araucano; canté en el Zulia, al lado de Libertad Lamarque y recibí el segundo premio en el primer festival de música criolla que se celebró en Caracas, en 1955. Le compuse y grabé el disco a Susana, cuando fue la primera Miss Mundo del país y compuse y gravé Travesía de Guayana, cuando se removía la tierra para construir a Sidor. ¿Qué más puedo pedir?


miércoles, 28 de marzo de 2012


BIBLIOTECA ESPECIALIZADA DE LA CVG, SÓLO EN EL RECUERDO

09 DE FEBRERO 2012

El cúmulo de conocimiento que ostentaba la Biblioteca Especializada de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) amontona hoy más de cinco años de haber recibido el último presupuesto para actualizar su materia prima: la bibliografía.



El movimiento es circular. Una y otra vez el mismo: de arriba hacia abajo desliza el trapo hasta conseguir sacar el polvo que se aferra a la puerta de vidrio. Lo consigue, aunque dentro de algunas horas, cuando el viento sople y arrastre con él la tierra del estacionamiento, deberá repetir el proceso. 

Mientras tanto, la señora encargada de la limpieza de la Biblioteca de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), una mujer robusta, simpática, de piel blanca y cabello rizado, limpiará las heces de palomas acumuladas fuera del recinto: en las columnas, en el piso, en las escaleras… en todos lados. 

Desde hace meses estas aves han tomado como morada los espacios vacíos entre las columnas salientes del edificio de la CVG ubicado en Alta Vista, antiguo Maxi’s. Uno de los espacios más afectados del edificio es la entrada a la Biblioteca Especializada de la CVG, en la cual se accede mediante escaleras que sobresalen en la fachada del inmueble. 

Este centro de consulta bibliográfica no es nuevo en la ciudad. Inició actividades en la oficina central de la CVG en Caracas, en 1972, y una década después parte del material de consulta fue trasladado a una oficina módica del cuarto piso de la actual Torre Movistar, antes sede de Seguros Orinoco, para dar los primeros pasos en la conformación de la biblioteca.

Con la adquisición del edificio de Maxi’s, en 1994, el recinto es mudado para un área de la construcción dotada del espacio necesario para el desarrollo de las actividades propias del departamento.

Desperfectos

Con nuevas instalaciones y recursos bibliográficos inéditos de la ciudad, la Biblioteca Especializada de la CVG ha sido piedra angular en el desarrollo profesional de la región. Aún así, en los últimos meses la asistencia al recinto ha mermado considerablemente. 

La comodidad investigativa que arropa los grandes ventanales de la nueva sede, se ha ido perdiendo. Lo que antes funcionaba como estacionamiento del centro de consulta, ahora alberga los escombros de reparaciones y modificaciones que, desde hace más de cuatro años, se iniciaron en el edificio. 

Restos de construcción que, sumado a las montañas de tierra y materiales, también dispuestos en el estacionamiento, forman una capa de polvo que al pasar del viento se aferra en los ventanales de la biblioteca, reduciendo la luminosidad del recinto e intensificando el trabajo de aquella señora de mantenimiento que, cada cierto tiempo, debe repetir el proceso con el pasar de la brisa. 

Para los que están dentro de las instalaciones, dejar la puerta abierta no es una opción. Deben conformarse con el soplar del aire acondicionado que en ocasiones funciona.

Algunas tiras de papel en las rejillas de ventilación dibujan la situación del día: el movimiento de la franja es proporcional al desempeño del aire. En esta ocasión, las primeras tres rejillas funcionan con dificultad y el espacio se mantiene fresco gracias a la potencia de los últimos ductos de ventilación de la sala.

El único sonido permitido en la biblioteca que, a menudo, principalmente después de las 2:00 de la tarde, es interrumpido por el sonar de instrumentos de percusión. La orquesta sinfónica de Guayana practica exactamente debajo del centro de lectura. 

Por instantes, es imposible leer en la sala; sin embargo, el operador de la biblioteca, un hombre canoso de lentes, no se inmuta. Recibe a los pocos usuarios con un rostro inescrutable. 

“Para usar el servicio debe registrarse: coloque su nombre, apellido y la institución de la cual viene”, informa antes de indicarle al usuario que debe dejar, por seguridad y normativa interna, los bolsos en la entrada. 

Esta, quizás, no es su labor. Pero debido al escaso personal disponible, las responsabilidades han aumentado para los cuatro trabajadores que quedan. Dentro de algunas semanas se reducirá a tres; la secretaria del departamento se ausentará por reposo postnatal. 

Sin presupuesto 

Aún así, la molestia no se exterioriza en el recinto. La cordialidad hacia el público es constante y, luego de anotarse en el registro, el usuario tiene la libertad de ubicarse en el sitio de su preferencia. 

La sala consta de cuatro mesones dispuestos en la entrada. Cada uno con ocho sillas, al menos. Al final del área se ubican los archivos móviles en los que reposan los libros. Y en el centro, un fichero antiguo de madera, bien conservado, atrae inevitablemente la atención de quien entra. 

El mueble, dividido por materia, autor y título, concentra la ubicación específica de cada libro. Es la forma de búsqueda directa para el usuario, aunque su utilización no ha limitado la aplicación de sistemas automatizados de registros bibliográficos. 

Data que, por lo que se observa en las fechas de los últimos ejemplares de libros y revistas de investigación, se congeló en 2006. Año en el cual la biblioteca recibió el último presupuesto para actualizar su materia prima: la bibliografía. 

Aun así, entre la insuficiencia presupuestaria, la Biblioteca Especializada de la CVG sigue atendiendo al público con discrepancias en su funcionamiento. El personal que aún queda sigue desarrollando diversas responsabilidades para cubrir la demanda, y la señora de mantenimiento sigue limpiando recurrentemente el polvo de los ventanales y las heces de las aves de las escaleras.

Servicios que ofrece


Aunque la Biblioteca Especializada de la CVG está destinada para un público universitario o experto en un área indicada, también atiende a estudiantes de educación básica que quieran consultar bibliografía sobre la historia de Ciudad Guayana y las empresas básicas. Para estos, ofrece una sala de lectura para 24 usuarios, más cinco cubículos individuales para el uso de cevegistas e investigadores.







JAMES BOND CELEBRA 50 AÑOS DE SAGA CINEMATOGRÁFICA

17 DE ENERO 2012

El famoso agente secreto cuenta, hasta ahora, con 22 películas, la más reciente es Quantum of Solace, secuela de Casino Royale, con Daniel Craig dándole vida a James Bond. 



Londres.- Medio centenar de automóviles deportivos y otros vehículos utilizados en las películas de James Bond pueden verse en una exposición que abre sus puertas el martes coincidiendo con las celebraciones del 50 aniversario del debut cinematográfico del famoso agente 007.

El mítico Aston Martin DB5 plateado de 1964 y el Phantom III Rolls-Royce que compartieron protagonismo con Sean Connery en Goldfinger (1964) serán las estrellas de la muestra Bond in Motion, organizada por el Museo Nacional del Motor de Beaulieu, en Hampshire, al sur de Inglaterra.

Otras atracciones serán el Lotus Esprit S1 sumergible, apodado “Wet Nellie”, que conducía Roger Moore en La espía que me amó (1977), el microavión Bede con alas plegables de la espectacular escena inicial de Octopussy (1983) y el BMW 750iL a prueba de misiles que Pierce Brosnan podía teledirigir con su teléfono en El mañana nunca muere (1997).

Además, los aficionados a la serie cinematográfica basada en los libros de Ian Fleming podrán ver la tabla de surf súper equipada con la que Brosnan llega a la costa norcoreana deslizándose por las olas en Otro día para morir (2002) o el prototipo de Skyfleet S570; y un Boeing 747 modificado, que aparece en Casino Royale, la primera película del actual agente 007 Daniel Craig.

La muestra, presentada por sus organizadores como “la mayor de este tipo organizada en el mundo, podrá visitarse hasta el próximo mes de diciembre.

La aventura cinematográfica de James Bond debutó en 1962 con Agente 007 contra el Dr. No, donde el primero y más famoso de todos los agentes secretos británicos con licencia para matar, Sean Connery, se enfrentaba a un multimillonario villano chino.

A finales de este año llegará a las pantallas la 23 entrega de esta exitosa saga que combina acción, lujosos coches, ingeniosos artilugios y bellas mujeres. El filme lleva por nombre Skyfall, y está protagonizada por Craig y el español Javier Bardem en el papel del malo de turno.(AFP)